En el marco de una cumbre de alto nivel celebrada en la Casa Blanca, los principales líderes de la industria tecnológica acordaron con el presidente Donald Trump establecer un esquema de autorregulación para el desarrollo y despliegue de la inteligencia artificial. Frente a las crecientes inquietudes globales por el impacto y la seguridad de estas herramientas, la administración de los Estados Unidos rechazó la imposición de marcos normativos restrictivos, proponiendo en su lugar la creación de un comité de vigilancia para supervisar la evolución de dicha tecnología.
El encuentro reunió a figuras clave del sector como Mark Zuckerberg, Elon Musk, Sundar Pichai y Jeff Bezos, quienes ratificaron la intención del sector de diseñar controles internos sólidos para mitigar riesgos sin frenar la innovación ni el auge económico de la industria. Durante la jornada, la Casa Blanca restó importancia al elevado consumo energético que demandan los grandes centros de datos, sugiriendo que las compañías compensen a las comunidades locales mediante alianzas energéticas e inversiones directas en infraestructura social y educativa.
