La Corte Suprema de los Estados Unidos autorizó este martes a la administración del presidente Donald Trump reactivar las deportaciones de migrantes hacia terceros países. Con esta resolución, emitida tras responder a un recurso de emergencia del Departamento de Justicia, las autoridades migratorias podrán enviar a ciudadanos extranjeros a naciones distintas a las de su origen, anulando así el criterio de un juez federal que exigía evaluar previamente los riesgos que corrían las personas al ser trasladadas.
La reactivación de este mecanismo faculta al Departamento de Seguridad Nacional para acelerar las salidas del país sin abrir espacios de audiencia o alegatos. De acuerdo con registros de organizaciones civiles, la implementación de este esquema ha derivado en la expulsión de más de 25 mil personas hacia una treintena de destinos globales, entre ellos regiones de alta inestabilidad política en África como Sudán del Sur o Uganda, consolidándose como una de las medidas más estrictas de la actual gestión fronteriza.
