Las autoridades meteorológicas de Japón mantienen activadas las alertas de emergencia tras las lluvias torrenciales que azotaron el centro del país y provocaron el desbordamiento del río Shonai, así como severas inundaciones en múltiples prefecturas. Tras una jornada en la que la ciudad de Nagoya registró un récord histórico de 104.5 milímetros de precipitación en tan solo una hora, los equipos de rescate y protección civil indicaron que continúan evaluando los daños causados por el colapso de los sistemas de drenaje y el flujo de corrientes que anegaron amplias zonas urbanas.
Ante la crisis, la Agencia Meteorológica de Japón advirtió que la amenaza por deslizamientos de tierra en regiones montañosas y nuevos desbordamientos continuará durante los próximos días, por lo que reiteró el llamado a la población de al menos 14 municipios a permanecer en pisos elevados y evitar zonas subterráneas. Aunque los niveles de agua han comenzado a ceder progresivamente en algunos puntos, la alerta de Nivel 5 se mantiene de forma preventiva mientras continúan los trabajos de limpieza y la verificación de las infraestructuras afectadas.
