La erupción del volcán Anak Krakatoa generó una masiva columna de ceniza de hasta 15 mil metros de altura que obligó a la suspensión y modificación de operaciones en ocho aeropuertos del oeste de Indonesia, afectando a cerca de 270 mil pasajeros y más de 2 mil 300 vuelos nacionales e internacionales. Entre las instalaciones aeroportuarias con mayores afectaciones figura el Aeropuerto Internacional de Yakarta, donde las autoridades de aviación civil mantuvieron restricciones preventivas debido al riesgo que representan las partículas volcánicas para las turbinas de las aeronaves.
La Agencia Geológica de Indonesia mantiene el nivel III de alerta en el estrecho de Sunda, advirtiendo sobre la probabilidad de nuevos episodios eruptivos tras registrar una intensa actividad sísmica e hídrica durante más de 25 horas consecutivas. Aunque la fase más violenta de la erupción ha comenzado a ceder, la nube de ceniza se dispersó sobre sectores de Banten, Java Occidental y la capital, por lo que las autoridades establecieron un perímetro de seguridad de tres kilómetros alrededor del cráter e instaron a las aerolíneas a monitorear las condiciones del espacio aéreo en las rutas hacia Singapur, Kuala Lumpur y Sídney.
