La Embajada de Estados Unidos reiteró que el Departamento de Estado mantiene la facultad de revocar cualquier visado cuando existan razones justificadas para ello, sin importar el perfil, lugar de residencia o postura política del titular. A través de un pronunciamiento oficial emitido este sábado, la representación diplomática subrayó que el acceso al país bajo esta figura constituye un privilegio y no un derecho, señalando que las medidas se aplicarán a cualquier visitante extranjero que incurra en acciones contrarias a la seguridad nacional estadounidense.
Mediante un comunicado publicado en redes sociales, el secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, advirtió que los permisos otorgados a turistas, estudiantes o periodistas extranjeros, sin importar el país de origen, serán retirados de manera inmediata si se detectan actividades que vulneren o pongan en peligro los intereses del país norteamericano.
