El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunció que reducirá de forma considerable la participación de sus fuerzas en los ejercicios militares conjuntos con Corea del Sur. A través de su red social Truth Social, el mandatario sostuvo que estas maniobras resultan excesivamente costosas y emiten una señal hostil hacia Corea del Norte y su líder Kim Jong Un, con quien asegura mantener una muy buena relación desde su retorno a la presidencia.
De acuerdo con la Casa Blanca, esta postura representa un giro significativo en la estrategia de disuasión pactada con Seúl mediante el Tratado de Defensa Mutua de 1953, el cual respalda la presencia de 28 mil 500 efectivos estadounidenses en la península. Pese al anuncio, la declaración no precisó el número de tropas o los entrenamientos específicos que se verán afectados, dejando en incertidumbre el alcance operativo que tendrá esta medida en la región.
