El número de personas fallecidas por el terremoto de 7.1 grados registrado el pasado 28 de julio al suroeste de Japón aumentó a 28, informó el vocero del gobierno, Minoru Kihara.
De acuerdo con las autoridades japonesas, los equipos de seguridad siguen trabajando para buscar y rescatar a las personas que puedan seguir atrapadas debajo de los escombros.
Kihara detalló que las labores de rescate se vuelven cada vez más complicadas debido a la intensa ola de calor que se registra en la región.
A su vez, señaló que la policía, los bomberos y las Fuerzas de Autodefensa seguirán trabajando para salvar todas las vidas que sean posibles.
Actualmente, se han desplegado 370 bomberos, 190 policías y 170 militares a un centro comercial donde se registró una explosión tras el temblor, mientras que 280 bomberos y 70 militares fueron desplegados a la fábrica papelera de Yatsushiro, lugar donde una gran chimenea terminó por desplomarse.
Hasta el momento, las autoridades japonesas han reportado múltiples réplicas en la región de Kumamoto, siendo la más fuerte de 5.8 grados de magnitud la noche de este miércoles.
