El número de personas fallecidas por el terremoto de magnitud 7.1 que sacudió el suroeste de Japón aumentó a 18, de acuerdo con el más reciente reporte de las autoridades de la prefectura de Kumamoto, mientras continúan las labores de búsqueda y rescate en las zonas más afectadas.
Las autoridades confirmaron cinco nuevas muertes tras el colapso de una estructura en una planta industrial, así como tres víctimas más derivadas del derrumbe registrado en un centro comercial, lo que elevó el saldo mortal del sismo.
Ante la magnitud de la emergencia, el gobierno japonés movilizó a más de 8 mil elementos de las Fuerzas de Autodefensa, la Policía y los cuerpos de bomberos para reforzar las operaciones de rescate, remoción de escombros y atención a la población afectada.
La primera ministra hizo un llamado a los equipos de emergencia para intensificar las acciones de respuesta y agilizar la localización de posibles sobrevivientes, mientras las autoridades mantienen la evaluación de daños en infraestructura, viviendas y servicios básicos.
Hasta el momento, cerca de 9 mil personas permanecen en refugios temporales y más de 34 mil hogares continúan sin suministro eléctrico, mientras los trabajos para restablecer los servicios y atender a los damnificados avanzan en distintas comunidades del suroeste del país.
Protección Civil y organismos de emergencia mantienen vigilancia permanente ante la posibilidad de réplicas, por lo que exhortaron a la población a seguir las indicaciones oficiales y evitar el ingreso a inmuebles con daños estructurales.
