Canadá firmó la mayor victoria de su historia en la competencia internacional al derrotar 6-0 a Qatar la noche del jueves 18 de junio de 2026 en Vancouver. Sin embargo, la celebración terminó acompañada por preocupación después de la grave lesión sufrida por Ismaël Koné en el segundo tiempo.
El conjunto dirigido por Jesse Marsch asumió el control desde los primeros minutos y encontró recompensa al minuto 16, cuando Cyle Larin abrió el marcador tras una jugada colectiva que encendió a los aficionados presentes en el BC Place.
La superioridad canadiense se volvió aún más evidente poco después. Jonathan David amplió la ventaja y comenzó una noche que terminaría convertida en una de las actuaciones individuales más destacadas del torneo.
Qatar sufrió un golpe importante al minuto 33 con la expulsión de Homam Ahmed por cortar una oportunidad manifiesta de gol. Con un hombre menos, el conjunto asiático encontró cada vez más dificultades para contener los ataques del equipo local.
La diferencia en el marcador no tardó en crecer. David volvió a aparecer antes del descanso y dejó encaminada una victoria que parecía definida desde muy temprano.
La segunda mitad mantuvo el mismo guion. Canadá atacó con intensidad y encontró espacios ante un rival que no logró reaccionar después de la desventaja inicial, Nathan Saliba marcó el tercer tanto canadiense y amplió una diferencia que reflejaba lo ocurrido sobre el terreno de juego.
Poco después llegó el momento más preocupante del encuentro. Al minuto 53, Assim Madibo realizó una dura entrada sobre Ismaël Koné, el mediocampista canadiense quedó tendido sobre el césped con evidentes muestras de dolor y tuvo que abandonar el partido. La acción terminó con la expulsión de Madibo y dejó a Qatar con nueve futbolistas.
El incidente modificó el ambiente del estadio. La preocupación sustituyó momentáneamente la euforia de una afición que observó cómo uno de los jugadores más importantes del equipo abandonaba el campo lesionado.
La goleada continuó pese a la preocupación
Canadá retomó el control absoluto del encuentro durante la recta final. Un autogol de Mohamed Al Mannai amplió la ventaja y terminó por derrumbar cualquier resistencia qatarí cuando el partido ya entraba en sus últimos minutos.
Jonathan David volvió a hacerse presente en el marcador para completar su triplete y sellar el 6-0 definitivo. El delantero protagonizó una noche histórica y se convirtió en la gran figura del encuentro gracias a una actuación que quedará entre las más destacadas del futbol canadiense.
Tras el silbatazo final, Jesse Marsch reconoció que la lesión de Koné impidió disfrutar plenamente la victoria. El entrenador destacó la respuesta mostrada por sus futbolistas después del incidente y admitió que la preocupación por el estado de salud del mediocampista acompañó al equipo durante el resto del partido.
La contundente victoria confirmó el buen momento de Canadá y fortaleció sus aspiraciones en la competencia. Sin embargo, la imagen de Ismaël Koné abandonando el terreno de juego terminó por convertirse en el recuerdo más impactante de una noche que comenzó con ilusión y concluyó con incertidumbre.
