Lo que parecía un encuentro destinado a resolverse por la mínima terminó convertido en una goleada. Suiza derrotó 4-1 a Bosnia y Herzegovina la noche del jueves 18 de junio de 2026 en Inglewood, gracias a una explosiva recta final en la que marcó sus cuatro goles después del minuto 74.
El marcador final no reflejó lo ocurrido durante gran parte del compromiso. Bosnia logró sostener el empate durante más de una hora y obligó al conjunto helvético a trabajar cada ataque ante una defensa ordenada que cerró espacios y limitó las oportunidades claras.
La escuadra dirigida por Murat Yakin dominó la posesión desde los primeros minutos y llevó el peso ofensivo del encuentro. Sin embargo, la resistencia bosnia frustró una y otra vez los intentos suizos, que encontraron dificultades para generar peligro constante cerca del área rival.
Con el paso de los minutos, el partido comenzó a inclinarse hacia el lado helvético. Las modificaciones realizadas desde el banquillo aportaron velocidad y frescura en un momento donde el desgaste físico ya comenzaba a pasar factura.
El ingreso que rompió el equilibrio
Johan Manzambi cambió el encuentro apenas pisó el terreno de juego. El atacante encontró la anotación al minuto 74 y abrió el camino para una victoria que hasta ese momento parecía lejana para Suiza.
La situación se complicó todavía más para Bosnia cuando Tarik Muharemovic recibió la tarjeta roja al minuto 80. La expulsión dejó espacios que el conjunto helvético aprovechó de inmediato para ampliar la ventaja.
Rubén Vargas apareció poco después para marcar el segundo tanto, mientras Manzambi volvió a hacerse presente en el marcador y firmó su doblete en la recta final del compromiso.
Bosnia logró descontar mediante Ermin Mahmic durante el tiempo agregado, aunque el intento de reacción duró poco. Granit Xhaka convirtió un penal al minuto 97 y colocó cifras definitivas a una goleada que tomó forma en poco más de veinte minutos.
Tras el encuentro, Murat Yakin destacó el impacto de los cambios realizados durante la segunda mitad y elogió la actuación de Johan Manzambi y Rubén Vargas. Del lado bosnio, Sergej Barbarez reconoció que la expulsión modificó el rumbo del compromiso y terminó por abrir la puerta a una derrota más amplia de lo que mostró el desarrollo del partido.
