Lindsey Vonn, campeona olímpica y dos veces campeona mundial, sufrió una caída aparatosa durante el descenso femenino de esquí alpino de los Juegos Olímpicos Invernales el pasado domingo 8 de febrero, que le provocó una fractura en su pierna izquierda.
A los 13 segundos de descenso, Lindsey sufrió el accidente en el primero de los cinco sectores de la competencia luego de que su brazo chocara con una de las puertas, lo que causó que perdiera el equilibrio y cayera en la nieve tras varias vueltas en el aire.
Debido a esta situación se paró la competencia por varios minutos e ingresó el equipo médico para evacuarla en helicóptero. Horas después se comunicó que fue trasladada al hospital y se sometió a una cirugía ortopédica para estabilizar una fractura en su pierna izquierda, aunque hasta el momento el equipo estadounidense no ha confirmado más detalles sobre la lesión.
La atleta estadounidense llegó a Milán-Cortina 2026 con la misión de hacer historia y conseguir una medalla más en su distinguida carrera. Sin embargo, Lindsey se presentó a competir después de sufrir una rotura de ligamento cruzado anterior en la rodilla izquierda, una semana antes de su debut en la justa invernal.
Para su mala fortuna, este es el final de una carrera histórica en esquí alpino. La propia atleta confirmó previo a la competencia que, con 41 años, este era el último descenso de su carrera olímpica.
