El pasado domingo 8 de febrero, Seattle se coronó como campeón del Super Bowl LX luego de vencer con autoridad a los Patriotas de Nueva Inglaterra por 29-13, en un partido donde los Seahawks se adueñaron del ovoide y dominaron de principio a fin en el Levi’s Stadium de Santa Clara para llevarse su segundo trofeo Vince Lombardi.
La clave del encuentro fue la gran defensiva de Seattle, “The Dark Side”, quienes le permitieron al equipo manejar el juego con comodidad en una noche de pesadilla para Drake Maye. Los Seahawks también contaron con una ofensiva cumplidora gracias a jugadores como Sam Darnold, el pateador Jason Myers y el corredor Kenneth Walker III, quien terminó como el MVP del partido.
Los dirigidos por Mike Macdonald impusieron condiciones desde el comienzo y no dieron oportunidad de acercarse a los Patriotas. En la primera mitad del encuentro, Seattle tomó la ventaja parcial gracias a tres goles de campo, cortesía de Jason Myers que mandó el juego al descanso con marcador de 9-0.
Patriotas se fue al vestuario con la misión de reajustar para meterse al partido, mientras que los Halcones buscaban mantener el control y liquidar en una jugada clave. Luego del espectáculo de medio tiempo de Bad Bunny, que no dejó a nadie indiferente en las redes sociales, continuó la acción en el emparrillado.
Apenas en la primera serie del tercer cuarto, la defensiva de Seahawks de Seattle retomó el control y nunca lo soltó. Nueva Inglaterra resistió, hasta que volvió a aparecer Jason Myers con su cuarto gol de campo para aumentar la ventaja a 12-0.
El golpe definitivo para Patriotas llegó en el último periodo, luego de que Seattle avanzó de a poco para después encontrar a AJ Barner en las diagonales, anotar el primer touchdown del encuentro y ampliar el marcador a 19-0.
Cuando parecía una paliza, Nueva Inglaterra respondió con su mejor serie del partido, con una anotación gracias a un pase largo de 36 yardas por parte de Drake Maye hacia Mack Hollins, lo que recortó distancias cerca del final.
Pero de nada sirvió, ya que los Seahawks sentenciaron el partido. Myers regresó al emparrillado para anotar su quinto gol de campo y después, con 4:30 minutos restantes en el cronómetro, la línea presionó a Drake Maye y Uchenna Nwosu interceptó para escaparse y sellar la victoria.
Sobre el final, Patriotas se acercó con una anotación de Stevenson a pase de Maye, pero solo sirvió para maquillar el marcador y dejar el 29-13 en la pizarra.
Un partido en el que la defensa de Seattle dominó por completo a la ofensiva de Patriotas, en la que Drake Maye nunca pudo sentirse cómodo y conectar con su línea ofensiva. Al quarterback de Patriotas lo capturaron en seis ocasiones y salió a relucir la inexperiencia en los grandes escenarios.
De esta manera los Halcones Marinos concluyen una de las mejores temporadas de su historia luego de dominar por completo en la liga, al terminar con un récord de 14 victorias y apenas tres derrotas, ser el sembrado número uno de la Nacional y romper con una sequía de 12 años para terminar con el segundo anillo de Super Bowl en sus vitrinas.
