La emblemática actriz y conductora Verónica Castro, una de las figuras más queridas del entretenimiento mexicano, fue internada en un hospital de la Ciudad de México a partir del 14 de enero de 2026 para recibir atención médica por intensos dolores físicos que arrastra desde hace más de 22 años, los cuales se originan a partir de un accidente grave sufrido en 2004 durante la final del reality show Big Brother VIP.
Los primeros reportes corresponden al programa de espectáculos Ventaneando, donde se señaló que la hospitalización no responde a una urgencia quirúrgica, sino a la necesidad de recibir terapias especializadas que ayuden a mitigar un malestar crónico que se ha mantenido constante en su vida desde entonces.
El origen de las secuelas que afectan a Castro se remonta a un episodio de hace más de dos décadas, cuando en la final de Big Brother VIP realizó una entrada al programa montada sobre un elefante, un momento que fue planeado como parte del espectáculo televisivo.
Sin embargo, el animal se alteró debido al ruido de los aplausos, pirotecnia y el bullicio general del público en el estudio, lo que hizo que se descontrolara con la conductora sobre su lomo y se produjera una aparatosa caída.
El impacto de ese accidente resultó en fisuras graves en la columna vertebral, fracturas en las vértebras cervicales y lesiones importantes en el brazo izquierdo, lo que puso en riesgo su movilidad e incluso casi la paralizó. Castro se sometió a múltiples cirugías reconstructivas, pero, pesar de estas intervenciones, los dolores se han mantenido y, con el paso de los años, se han convertido en un obstáculo permanente que ha limitado su participación en proyectos que requieren esfuerzos físicos.
