La Cámara de Diputados de Paraguay aprobó por unanimidad el inicio de un juicio político en contra del presidente Santiago Peña, a pesar de que el mandatario había anunciado horas antes su renuncia al cargo. La decisión del Poder Legislativo se concretó en medio de una profunda crisis institucional desatada por el colapso de Ueno Bank, entidad financiera fuertemente vinculada a fondos públicos y cuestionados por presuntos conflictos de interés.
Mientras el expediente fue turnado de inmediato al Senado para definir si el procedimiento de destitución continúa o se rechaza, la dimisión presidencial abrió un proceso de reconfiguración en el Ejecutivo. Con el respaldo legislativo enfocado exclusivamente en la figura de Peña y el rechazo de un proceso similar contra el vicepresidente Pedro Alliana, las autoridades políticas mantienen la expectativa sobre la sucesión institucional para completar el mandato constitucional.
