Autoridades internacionales y agencias de seguridad iniciaron una serie de investigaciones en contra de Thomas Markle, padre de la duquesa de Sussex, Meghan Markle, tras el descubrimiento de presunto material de abuso sexual infantil en dispositivos electrónicos vinculados a su persona. Los operativos de investigación se desplegaron inicialmente tras una denuncia interpuesta en Cebú, Filipinas, y posteriormente se extendieron a territorio mexicano con el cateo de una unidad de almacenamiento ubicada en la zona costera de Rosarito, Baja California.
Mientras los peritos forenses analizan los archivos confiscados para determinar responsabilidades directas, el entorno familiar y político ha reaccionado ante la gravedad de los señalamientos que sacuden a la familia real británica. Por su parte, Thomas Markle ha rechazado de manera categórica las acusaciones calificándolas de falsas, en tanto que Meghan Markle emitió un comunicado expresando su profunda consternación por los hechos y la decisión de priorizar una distancia definitiva con su progenitor.
