El Gobierno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó que continuará con las deportaciones de migrantes en situación irregular, pese a los resultados de las elecciones intermedias del pasado 3 de noviembre, en las que el Partido Demócrata consiguió avances importantes frente a los republicanos.
A través de su cuenta oficial de X, el secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, aseguró que las medidas migratorias permanecerán vigentes, dejando claro que el resultado electoral no modificará la política de deportaciones de la administración estadounidense.
El anuncio se produjo después de que los demócratas recuperaran el control del Congreso, lo que podría generar una mayor supervisión de las operaciones migratorias y nuevas disputas legislativas sobre las medidas impulsadas por Trump.
De acuerdo con un informe del Instituto de Política Migratoria (MPI), entre enero de 2025 y julio de 2026 se realizaron aproximadamente 980 mil deportaciones en Estados Unidos. El organismo también estimó que alrededor del 80% de las personas expulsadas durante ese periodo no contaban con condenas penales.
Por su parte, Trump ha defendido las deportaciones como parte de su estrategia para fortalecer la seguridad nacional y combatir la inmigración irregular, una de las principales prioridades de su administración.
Pese a las críticas y al nuevo escenario político en Washington, la administración de Trump mantiene su postura de continuar con las expulsiones, mientras los legisladores demócratas buscan aumentar la vigilancia sobre las agencias encargadas de aplicar las políticas migratorias.
