El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que el Partido Republicano habría conseguido una victoria contundente en las elecciones intermedias del 3 de noviembre si su nombre hubiera aparecido en las boletas electorales.
A través de su plataforma Truth Social, el mandatario atribuyó parte de los resultados desfavorables de su partido a su ausencia como candidato, pese a que durante las últimas semanas participó en diversos mítines para respaldar a los aspirantes republicanos.
Las declaraciones se produjeron después de que los demócratas consiguieran recuperar el control de la Cámara de Representantes y del Senado, de acuerdo con las proyecciones electorales difundidas tras la jornada de votación.
Trump reconoció el desempeño de sus adversarios políticos y señaló que los demócratas realizaron una campaña efectiva. Sin embargo, rechazó interpretar los resultados como una derrota personal y sostuvo que algunos candidatos republicanos no lograron movilizar a los votantes.
El presidente también manifestó su disposición a trabajar con la nueva mayoría legislativa para alcanzar acuerdos en asuntos de interés nacional, aunque advirtió que utilizará su facultad de veto presidencial para impedir la aprobación de iniciativas con las que no esté de acuerdo.
Con este nuevo escenario político, la administración de Trump enfrentará una segunda mitad de mandato marcada por la necesidad de negociar con un Congreso controlado por la oposición, especialmente en temas relacionados con el presupuesto, la política migratoria y otras prioridades de su gobierno
