Los Chicago Bears llegaron al Lumen Field para dar una exhibición en el Monday Night Football y derrotar 34-17 a los Seattle Seahawks, vigentes campeones de la NFL, para confirmar su gran momento en la presente temporada bajo el mando de Caleb Williams en los controles y el entrenador en jefe Ben Johnson.
Recital de D'andre Swift en la casa del campeón
La gran figura de la velada fue D'Andre Swift. El corredor de 27 años firmó una segunda mitad de ensueño al concretar tres touchdowns por la vía terrestre y completar un total de 69 yardas en 27 acarreos.
Por su parte, Caleb Williams volvió a demostrar un gran estado de forma desde los controles y completó 24 de 34 envíos para 247 yardas, además de un pase de anotación a Luther Burden III para inaugurar la pizarra y sin entregas de balón.
Los campeones no lograron reaccionar frente a su afición
Luego de comenzar abajo en el marcador, Seattle intentó reaccionar antes del descanso con una conexión de 43 yardas entre Sam Darnold y Jaxon Smith-Njigba, e incluso lograron recortar la distancia a 20-17 en el último periodo gracias a un touchdown de Cooper Kupp con conversión de dos puntos, pero no fue suficiente.
Los Bears responden y sentencian el partido
Chicago sentenció el encuentro en el último episodio, cuando James Lynch interceptó un envío de Darnold y devolvió el ovoide 16 yardas, lo que preparó el tercer touchdown de Swift.
La noche redonda para los Bears se complementó con el impacto inmediato del recién llegado Jeffery Simmons, quien debutó con un registro de seis tacleadas, una captura de quarterback y dos detenciones para pérdida de yardas, con lo que selló una actuación dominante frente al monarca de la liga.
Chicago confirma un sólido rendimiento durante la temporada
Con este golpe de autoridad en la casa de Seattle, el conjunto dirigido por Ben Johnson confirmó su etiqueta de contendientes al campeonato con un balance de 6-2 en la campaña y buenas sensaciones generales del equipo. Por otro lado, los locales cayeron a una marca neutral de 4-4.
