Un trágico accidente aéreo cobró la vida de las nueve personas que viajaban a bordo de un jet privado que se precipitó a tierra en el condado de Palm Beach, Florida. En el lugar de los hechos, las agencias de seguridad federales, la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte y los servicios de emergencia locales descartaron la presencia de sobrevivientes tras asegurar el perímetro.
Ante los hechos, las autoridades informaron que, tras revisar las comunicaciones de la caja negra del avión siniestrado, la piloto habría comunicado que «se habían quedado sin tiempo» momentos previos al desastre. Tras el incidente, el secretario de Transporte, Sean Duffy, emitió un pronunciamiento en el que lamentó la pérdida de vidas humanas y garantizó la plena colaboración de las dependencias federales para esclarecer los hechos ocurridos este domingo.
