El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, modificó su agenda este fin de semana para encabezar una serie de mítines relámpago en los estados de Iowa y Kansas, en un esfuerzo por movilizar a su base e impedir la pérdida de la mayoría republicana en el Senado.
Pese a que inicialmente su equipo había descartado estas paradas, el mandatario retomó los actos presenciales para respaldar a los candidatos de su partido previo a las elecciones de medio mandato.
Mientras que la campaña republicana apuró sus últimos recursos en estados clave, analistas políticos y diversos sondeos anticipan un escenario sumamente adverso para el partido oficialista, pronosticando una drástica derrota legislativa y una posible mayoría demócrata histórica en la Cámara baja.
Pese al pronóstico, Trump ha mencionado que confía plenamente en que los miembros de su partido lograrán mantener la ventaja a favor de los republicanos tras el periodo de elecciones que se llevará a cabo el martes 3 de noviembre.
