Las grabaciones de las comunicaciones entre los maquinistas y el centro de control ferroviario de Atocha se convirtieron en una pieza clave de la investigación del choque de trenes ocurrido en España, que dejó 68 personas fallecidas. Los audios, difundidos este miércoles, apuntan a posibles irregularidades en las instrucciones de circulación luego de que el sistema de seguridad ferroviaria LZB presentara fallas y los conductores tuvieran que comunicarse con los operadores para recibir indicaciones.
De acuerdo con la reconstrucción difundida por medios españoles, a las 8:36 de la mañana, el centro de control autorizó al conductor de un tren AVE de Renfe a reanudar la marcha normal, pese a que un convoy de Iryo permanecía detenido aproximadamente 25 kilómetros más adelante. En estos casos, el procedimiento puede contemplar circular a la vista y a una velocidad máxima de 40 kilómetros por hora. Minutos después, la conductora del Iryo volvió a reportar que no conseguía reiniciar su unidad, pero en los audios difundidos no se identifica una advertencia oportuna al AVE para detenerse. Las autoridades analizan las grabaciones y los registros operativos para esclarecer lo ocurrido y determinar posibles responsabilidades.
