La presidenta Claudia Sheinbaum llamó a la Auditoría Superior de la Federación a realizar una revisión amplia de los contratos y el manejo de recursos del Instituto Nacional Electoral, que incluya tanto la gestión de Guadalupe Taddei como la de su antecesor, Lorenzo Córdova.
Señaló que la fiscalización debe abarcar los señalamientos de presuntas irregularidades y posibles conflictos de interés, a fin de transparentar el uso de recursos públicos y deslindar responsabilidades si se detectan anomalías.
Durante su conferencia matutina, la mandataria también cuestionó el presupuesto del organismo electoral, al señalar que asciende a alrededor de 22 mil millones de pesos en un año sin elecciones y podría alcanzar los 35 mil millones en un año electoral.
Consideró que la próxima presidencia del INE representa una oportunidad para fortalecer la rendición de cuentas y garantizar que el instituto actúe con imparcialidad, sin favorecer a ningún partido político.
