Un potente terremoto de magnitud 7 sacudió la región autónoma de Tíbet, al norte de China, dejando un saldo preliminar de al menos 16 personas fallecidas y 32 heridas, de las cuales 11 se reportan en estado grave. El movimiento, registrado durante este jueves, provocó daños estructurales severos con el colapso de más de 330 viviendas y edificios en la ciudad de Nagqu, generando movilización inmediata de los cuerpos de emergencia en la zona afectada.
Ante los hechos, las autoridades de rescate iniciaron operativos en las áreas siniestradas para la búsqueda y rescate de posibles víctimas atrapadas entre los escombros. De acuerdo con los informes preliminares, las labores de asistencia se han visto complicadas por la complejidad geográfica de la zona, por lo que las cifras de afectaciones, tanto humanas como materiales, podrían ir aumentando conforme avanzan los equipos de emergencia.
