La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, negó haber llegado a un acuerdo con la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, para responsabilizar únicamente al exfiscal estatal César Jáuregui por la presunta participación irregular de agentes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos en operativos realizados en la entidad.
La mandataria federal rechazó que exista algún pacto político para encarcelar al exfuncionario y sostuvo que las investigaciones judiciales deben desarrollarse conforme a la ley, sin responder a intereses partidistas.
Las declaraciones surgieron después de que, según la información difundida sobre el caso, Jáuregui fuera acusado de traición a la patria y compareciera ante un juez por su presunta relación con la intervención de agentes estadounidenses en territorio mexicano.
Sheinbaum insistió en que no corresponde al gobierno federal establecer acuerdos para determinar quién debe enfrentar responsabilidades penales, pues esas decisiones deben sustentarse en las investigaciones y los procedimientos legales.
Asimismo, rechazó que el señalamiento contra el exfiscal obedezca a una decisión política y sostuvo que las autoridades competentes deben esclarecer los hechos.
El caso ha generado cuestionamientos sobre la posible participación de personal de inteligencia extranjero en operativos de seguridad realizados en Chihuahua y sobre las autorizaciones que habrían permitido su intervención.
La presidenta reiteró que cualquier responsabilidad deberá determinarse por las vías institucionales y que las investigaciones deben continuar sin acuerdos políticos de por medio.
