Este fin de semana, una segunda manifestación ciudadana organizada para exigir el suministro de agua limpia y de calidad en la Zona Metropolitana de Guadalajara derivó en actos de vandalismo en el centro histórico de la capital. Durante la movilización, un grupo de personas encapuchadas derribó las vallas metálicas de protección instaladas en el perímetro del Palacio de Gobierno de Jalisco y le prendieron fuego a una de las puertas principales del inmueble.
Además de reclamar una solución definitiva al desabasto y a la mala calidad del vital líquido en las colonias afectadas, los inconformes demandaron justicia y el cese a la represión tras las detenciones ocurridas el pasado 11 de octubre durante una protesta previa. Aunque las autoridades no han emitido un saldo final por los daños materiales registrados en el edificio histórico, elementos de seguridad intervinieron en la zona mientras avanzan las investigaciones para identificar a los responsables de las agresiones.
