El gobernador de Jalisco, Pablo Lemus Navarro, admitió públicamente que las fuerzas de seguridad incurrieron en un uso excesivo de la fuerza y en detenciones injustas durante el operativo desplegado frente a Casa Jalisco con motivo de las protestas por la crisis del agua. Tras la revisión de videograbaciones de la manifestación, el mandatario confirmó la liberación de todas las personas que habían sido detenidas y reconoció que el operativo se salió de control.
Lemus anunció que se ordenó una investigación interna con el acompañamiento de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos para sancionar a los elementos de la policía estatal identificados como responsables de los abusos. Asimismo, aseveró que asumirá la responsabilidad de garantizar la reparación del daño y la no repetición de estos hechos, en una jornada donde la ciudadanía volvió a marchar para repudiar la violencia policial.
