El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva para permitir temporalmente el uso en carreteras del llamado “diésel rojo” o diésel teñido, combustible que normalmente está reservado para maquinaria agrícola, de construcción y otros usos fuera de las vías públicas.
La medida fue anunciada durante un evento en Nebraska y busca reducir los costos del combustible ante el incremento en los precios del diésel. La disposición permite ampliar el acceso a este producto y suspende temporalmente las restricciones federales que impedían utilizarlo en vehículos que circulan por carretera.
Trump explicó que el diésel teñido es esencialmente el mismo combustible utilizado por vehículos convencionales, pero su coloración permite identificarlo debido al tratamiento fiscal distinto que recibe cuando está destinado a actividades fuera de carretera.
La orden instruye al secretario del Tesoro, Scott Bessent, en coordinación con otras dependencias federales, a diferir hasta finales de 2026 el pago del impuesto federal aplicable al uso en carretera de este combustible, sin intereses ni penalizaciones durante ese periodo.
Actualmente, el impuesto federal al diésel es de 24.4 centavos de dólar por galón. La administración estadounidense sostiene que la medida puede representar un ahorro para agricultores, transportistas y otros consumidores, especialmente si los estados adoptan disposiciones similares.

La Casa Blanca también instruyó a las autoridades de Transporte y Agricultura a coordinarse con gobiernos estatales y sectores productivos para facilitar el acceso al combustible durante el periodo de aplicación de la medida.
La autorización será temporal y estará vigente durante el resto del año, mientras la administración federal analiza otras alternativas relacionadas con el pago de los impuestos diferidos.
