Las protestas encabezadas por estudiantes en Francia se intensificaron este martes durante una nueva jornada nacional de movilizaciones para exigir mejoras en el sistema educativo, principalmente ante la falta de profesores, la saturación de las aulas y las condiciones de algunos planteles.
En Estrasburgo, policías antidisturbios utilizaron gases lacrimógenos para dispersar a grupos de manifestantes durante una jornada que también registró movilizaciones y bloqueos frente a escuelas en distintas ciudades del país.
Las manifestaciones comenzaron semanas atrás en la región de París y posteriormente se extendieron a otras zonas de Francia, involucrando a estudiantes de secundaria y universitarios, además de recibir el respaldo de algunos docentes y padres de familia.
El Ministerio del Interior calculó una participación de aproximadamente 256 mil personas en todo el país, de las cuales unas 56 mil se movilizaron en París. Los organizadores, por su parte, elevaron la estimación nacional a alrededor de 450 mil participantes.
Las movilizaciones han derivado en enfrentamientos con elementos antidisturbios en algunas ciudades. Al mismo tiempo, han surgido cuestionamientos por el uso de la fuerza contra estudiantes, mientras el Gobierno francés ha rechazado que exista una instrucción política para reprimir las protestas.
Ante la presión de las movilizaciones, autoridades educativas comenzaron a revisar la situación de los planteles con dificultades para sustituir a profesores ausentes, mientras el primer ministro Sébastien Lecornu ha pedido atender las problemáticas del sector y, al mismo tiempo, ha condenado los episodios de violencia registrados durante las protestas.
