Varios hospitales de Irkutsk, Rusia, implementaron medidas de cuarentena después de la muerte de una trabajadora del Instituto de Investigación Antipeste de Siberia y el Lejano Oriente, cuyo caso generó preocupación por una posible infección de peste.
La mujer, identificada como Daria Shipilova, trabajaba en el instituto especializado y falleció el pasado 2 de octubre después de presentar una enfermedad cuya causa continúa bajo investigación. Ante la situación, diferentes centros hospitalarios de Irkutsk establecieron restricciones que incluyen la suspensión de visitas y limitaciones para entrar o salir de algunas instalaciones.
Reportes locales señalan que algunas de estas medidas podrían mantenerse durante aproximadamente tres semanas, mientras continúan las investigaciones epidemiológicas. Personal del propio instituto también fue colocado bajo aislamiento preventivo.
Aunque inicialmente circularon versiones sobre un posible caso de peste neumónica, las autoridades sanitarias rusas no han confirmado este diagnóstico.
Rospotrebnadzor, organismo federal encargado de la vigilancia sanitaria, informó que la causa de muerte fue clasificada como “neumonía de etiología desconocida” y aseguró que los análisis realizados no encontraron microorganismos relacionados con la actividad profesional de la trabajadora.
Las personas identificadas como contactos permanecen bajo vigilancia médica y, según las autoridades regionales, hasta el momento no presentan signos de la enfermedad y sus pruebas han resultado negativas.
