La Fórmula 1 vivió una jornada complicada en el circuito de Sepang durante el Gran Premio de Bahréin 2026 celebrado en Malasia. En plena vuelta de formación, una falla generalizada en la gestión eléctrica de las unidades de potencia dejó a media parrilla sin aceleración, incapaz de seguir al Safety Car y obligados a rodar en ralentí, lo que forzó a los pilotos a regresar como pudieron al pitlane.
¿Qué sucedió en el circuito de Sepang?
El incidente detuvo la carrera por casi 50 minutos. Lejos de responder a motivos de seguridad por la lluvia, que ya había cedido, la carrera se interrumpió debido a la necesidad técnica de distribuir una actualización masiva de software a todos los monoplazas.
Según explicó la FIA, la baja velocidad combinada con la poca adherencia, los mapas de lluvia y la configuración de los sectores de Sepang provocaron un fallo en la entrega de potencia bajo el reglamento de motores híbridos 50/50 implementado para 2026.
'Checo' Pérez lidera las críticas contra la F1
El desperfecto desató la indignación completa del paddock. Sergio "Checo" Pérez calificó el suceso de "totalmente inaceptable para el deporte" y comparó la sensación con manejar un "kart de renta cuando se le acaba el tiempo".
Verstappen y Norris se unen a las críticas
Por su parte, el ganador del Gran Premio, Max Verstappen, mencionó que es un problema que los monoplazas tengan tanto software implementado. Además, fue irónico con la situación y la llamó "potencia Lego" tras ver a cinco monoplazas arrastrarse junto a él por la recta.
La frustración escaló con el campeón defensor Lando Norris, quien pidió erradicar la excesiva dependencia eléctrica, mientras Oscar Piastri y Oliver Bearman tacharon lo ocurrido de insólito y desconcertante. Este retraso dejó una imagen muy dañada para el reglamento de la categoría reina en un fin de semana marcado por el caos técnico.
