La Fiscalía de Francia confirmó la agresión contra el director de una escuela secundaria en Marsella, quien fue rociado con gasolina en medio de la ola de violentas manifestaciones estudiantiles que afecta a varias ciudades francesas y zonas de Bélgica. Las movilizaciones, impulsadas por miles de jóvenes, han derivado en severos disturbios que incluyen incendios en dos centros educativos, el ataque a un vehículo del Cuerpo de Bomberos y más de seiscientos detenidos.
Ante la escalada de violencia, el ministro de Educación francés, Édouard Geffray, anunció una reunión de emergencia con representantes del sector para el próximo viernes. Mientras el Ejecutivo reconoce las deficiencias del sistema educativo y busca establecer mesas de diálogo para acordar mejoras concretas, las autoridades locales mantienen operativos de vigilancia en los planteles de mayor riesgo para evitar nuevos incidentes.
