A 12 años de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, manifestantes, colectivos y familiares marcharon del Ángel de la Independencia al Zócalo de la Ciudad de México para exigir justicia y el esclarecimiento de los hechos. De acuerdo con las autoridades, durante el trayecto por vialidades principales de la entidad, grupos integrados en el denominado bloque negro realizaron destrozos en fachadas y escaparates de inmuebles comerciales, lo que obligó al cierre anticipado y la paralización de actividades operativas en aproximadamente 3 mil establecimientos.
Al respecto, la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de la Ciudad de México reportó una afectación económica de 19.7 millones de pesos por ventas no realizadas durante la jornada de protesta. El presidente del organismo empresarial, Vicente Gutiérrez Camposeco, manifestó su respeto al derecho a la libre manifestación, al tiempo que detalló que los daños materiales en los negocios formales generaron costos adicionales para la reparación de infraestructura, redujeron la afluencia de clientes y afectaron de forma directa la movilidad y las jornadas laborales en el centro de la capital.
