El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y la primera dama, Melania Trump, recibieron este miércoles al mandatario chino, Xi Jinping, y a su esposa, Peng Liyuan, en la Base Aérea Andrews, marcando el inicio de una visita de Estado de tres días. La recepción a pie de pista por parte del Ejecutivo estadounidense constituye un gesto diplomático diseñado para corresponder la hospitalidad brindada a Trump durante su visita a Beijing en el mes de mayo. Al recibimiento inicial antecede a una agenda de Estado que incluirá una ceremonia de bienvenida en el Jardín Sur de la Casa Blanca, un desfile militar y una cena de Estado prevista para la noche del jueves.
La cumbre bilateral abordará temas fundamentales para la estabilidad geopolítica global, incluyendo la extensión de la tregua arancelaria que vence en noviembre, el impacto económico del conflicto en Irán, las regulaciones sobre inteligencia artificial y las tensiones en torno al estatus de Taiwán. Aunque los especialistas no anticipan la firma de acuerdos vinculantes de gran envergadura, la administración republicana indico que apuesta por emplear el más alto nivel de protocolo y cortesía diplomática para consolidar los canales de comunicación directa entre Washington y Beijing.
