El Día Mundial de la Libertad de Expresión de Pensamiento se conmemora cada 20 de septiembre para alzar la voz sobre el derecho de las personas a formar sus propias opiniones, expresar sus ideas y defender sus creencias sin sufrir represalias. La celebración también pone atención en quienes enfrentan acoso, persecución o encarcelamiento por sus opiniones.
La libertad de pensamiento y la libertad de expresión están relacionadas, pero no significan exactamente lo mismo. La primera protege la posibilidad de que cada persona construya sus propias ideas, convicciones y opiniones; la segunda permite comunicar esas ideas a otras personas mediante distintos medios.
Origen de la efeméride
La efeméride está relacionada con la Brecha de Porta Pia, ocurrida en Roma el 20 de septiembre de 1870, hecho que marcó la caída del poder temporal del papado y quedó asociado con las ideas de libertad de conciencia y expresión.
La Libertad de Expresión de Pensamiento cuenta con reconocimiento internacional desde la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948, cuyo artículo 19 establece que toda persona tiene derecho a la libertad de opinión y expresión, así como a buscar, recibir y difundir información e ideas por cualquier medio.
Protección legal
En México, la libertad de expresión cuenta con protección constitucional, pues el artículo 6º establece que la manifestación de las ideas no debe ser objeto de inquisición judicial o administrativa, salvo en determinados casos previstos por la propia Constitución.
La Suprema Corte de Justicia de la Nación explica que este derecho permite expresar ideas, sentimientos, creencias, opiniones y emociones, siempre con respeto a los derechos de otras personas.
