El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, aclaró que el inmueble localizado en Tecalitlán, Jalisco, donde eran atendidas personas vinculadas con el crimen organizado que presentaban lesiones, no operaba propiamente como un hospital clandestino.
El funcionario explicó que, de acuerdo con las investigaciones realizadas hasta el momento, el lugar era utilizado para llevar a personas heridas a recuperarse, aunque las autoridades continúan con las indagatorias para determinar las actividades que se desarrollaban en el sitio.
El inmueble fue intervenido mediante un cateo en el que participaron autoridades federales, incluida la Fiscalía General de la República.
Durante el operativo fueron liberados ocho hombres que se encontraban privados de su libertad, dos de los cuales presentaban lesiones que les dificultaban caminar. Además, seis personas fueron detenidas como probables responsables.
Las autoridades también localizaron medicamentos, material médico, botas ortopédicas y muletas, además de presunta droga, equipo táctico y 100 cartuchos útiles.
Los indicios quedaron a disposición de las autoridades correspondientes, mientras las investigaciones continúan para esclarecer las actividades realizadas en el inmueble y determinar posibles responsabilidades.
