Lo que debió ser una noche de diversión terminó movilizando a las corporaciones de seguridad a la Presa de la Amistad, luego de que diez personas, entre ellas tres menores de edad, quedaran varadas en dos embarcaciones al quedarse sin combustible a más de 30 kilómetros de la orilla. La contingencia inició cuando la primera lancha agotó la gasolina y una segunda unidad acudió en su ayuda, quedando ambas inmovilizadas en medio de la penumbra. La alerta derivó en un despliegue coordinado entre elementos de Protección Civil, Bomberos, personal del Instituto Nacional de Migración y pescadores voluntarios, quienes ingresaron al embalse para poner a salvo a los ocupantes.
Apoyados con dispositivos de navegación electrónica para internarse en la oscuridad, los cuerpos de rescate y los voluntarios ubicaron a los afectados a la altura de las boyas 9 y 10, confirmando que la lista de auxiliados estaba integrada por siete adultos y tres niños de 3 y 4 años de edad. Tras verificar que ninguno presentaba lesiones o síntomas de deshidratación, el grupo fue trasladado a tierra firme sin mayores complicaciones, mientras que las autoridades de Protección Civil reiteraron el llamado a la población a revisar los niveles de combustible y las medidas de seguridad previas a cualquier recorrido en el cuerpo de agua.
