La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, anunció la renovación del acuerdo voluntario con los empresarios del sector gasolinero, una medida orientada a combatir la inflación y frenar la carestía en insumos básicos para proteger la economía de las familias mexicanas. Como parte de su comunicado la mandataria federal reafirmó el compromiso del Gobierno de México para mantener la estabilidad en los costos de los energéticos mediante la coordinación directa con los distribuidores de todo el país.
El anuncio da continuidad a los compromisos fijados a finales de abril, cuando el Ejecutivo federal pactó con los empresarios fijar un precio tope al diésel de 27 pesos por litro a través de un ajuste gradual en las estaciones de servicio. Con este refrendo institucional, las autoridades buscan asegurar un impacto favorable en los costos de transporte de mercancías y producción nacional, consolidando el programa de contención de precios en los combustibles.
