Una severa inundación repentina registrada la tarde del sábado en el Parque Nacional del Gran Cañón, Arizona, dejó un saldo de más de 20 personas desaparecidas y provocó la evacuación de más de 60 excursionistas. El Servicio de Parques Nacionales desplegó un operativo conjunto con helicópteros y cuadrillas terrestres concentradas en las zonas seriamente impactadas por las avenidas torrenciales de agua.
La emergencia se desencadenó tras una tormenta atípica que descargó hasta 25 mm de agua en solo 30 minutos, provocando el desbordamiento del arroyo Bright Angel y destruyendo la red de puentes peatonales de la cuenca. Ante el arrastre de toneladas de escombros hacia el río Colorado y las predicciones de nuevas lluvias aisladas, las autoridades ordenaron el cierre indefinido de los campamentos del sector e instalaron un centro de atención telefónica para el reporte de excursionistas no localizados.
