El presidente de Colombia, Abelardo De La Espriella, anunció durante un consejo de seguridad en Barranquilla que todas las estructuras delictivas del país serán catalogadas bajo la denominación de organizaciones terroristas para combatirlas con la fuerza legítima del Estado, incluyendo el uso de bombardeos aéreos. El mandatario sostuvo que no permitirá un tratamiento diferencial entre los grupos armados y el crimen organizado urbano, señalando que el narcotráfico actúa como el combustible principal de la violencia en el territorio nacional.
Durante su intervención, De La Espriella atribuyó el incremento de la criminalidad a las políticas de diálogo de la administración previa de Gustavo Petro, asegurando que su gobierno unificará el combate contra organizaciones como el Clan del Golfo, las disidencias de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia y el Ejército de Liberación Nacional sin concesiones operativas. Pese a que el Ejecutivo colombiano aún no cuenta con un decreto legal que valide su declaración ante el marco jurídico, De La Espriella indicó que la iniciativa es para proteger la paz de sus ciudadanos y devolverle la paz a Colombia.
