Momentos de tensión se vivieron durante el fin de semana en Acuña, Coahuila, luego de que una avioneta privada realizara un aterrizaje de emergencia en el aeródromo ubicado en el ejido Agua Nueva.
La aeronave fue identificada como un Pilatus PC-12/45 perteneciente al Grupo Surman, que realizaba un vuelo con destino a Piedras Negras cuando presuntamente presentó una falla mecánica que obligó a realizar la maniobra de emergencia.
Durante el aterrizaje, la velocidad provocó que la avioneta terminara fuera de la pista, ocasionando daños considerables principalmente en la parte delantera y el tren de aterrizaje, por lo que cuerpos de emergencia acudieron al lugar.
Cinco personas viajaban a bordo
Autoridades confirmaron que ninguno de los cinco ocupantes presentó lesiones que pusieran en riesgo su integridad, pese a los daños registrados en la aeronave durante la maniobra.

Entre las personas que viajaban se encontraban Hassan Mansur Núñez y Hassan Mansur González, propietarios del Grupo Surman, quienes tampoco resultaron lesionados durante el incidente.
Tras asegurar el área, los equipos de emergencia realizaron las revisiones correspondientes para descartar otros riesgos derivados del aterrizaje y verificar las condiciones de los ocupantes.
Investigan posible falla mecánica
El caso quedó en manos de las autoridades correspondientes, que deberán realizar los peritajes necesarios para determinar qué provocó la emergencia durante el vuelo.
Una de las principales líneas señaladas inicialmente apunta hacia una posible falla mecánica, aunque será la investigación la que permita establecer oficialmente las causas del incidente.
La aeronave permanecerá bajo revisión mientras se analizan sus componentes y las circunstancias del vuelo que terminó con el aterrizaje de emergencia en Acuña.

