Al menos 15 personas perdieron la vida en Filipinas a consecuencia de inundaciones, deslizamientos de tierra y otros incidentes provocados por nueve días consecutivos de intensas lluvias.
Las precipitaciones han afectado a más de 1.3 millones de personas en 10 regiones del país, mientras alrededor de 98 mil habitantes tuvieron que abandonar sus hogares. Decenas de miles permanecen en centros de evacuación habilitados por las autoridades.
Una de las mayores tragedias ocurrió la noche del domingo en Baguio, al norte de Manila, donde una ladera debilitada por más de una semana de precipitaciones se derrumbó sobre tres viviendas, provocando el deceso de 10 personas.
Inundaciones dejan acumulaciones de basura y escombros
Las afectaciones también alcanzaron al Gran Manila, donde las inundaciones dejaron extensas acumulaciones de basura y escombros en canales de drenaje y diferentes zonas urbanas.
Trabajadores realizan labores de limpieza y retiro de residuos para despejar los canales y evitar que las obstrucciones provoquen nuevas afectaciones ante la continuidad de las precipitaciones.
Baguio registró mil 413 milímetros de lluvia entre el 1 y el 9 de agosto, superando el promedio habitual para todo el mes. Las precipitaciones estuvieron relacionadas con el monzón del suroeste, conocido localmente como Habagat, intensificado por diferentes sistemas tropicales.
Ante las condiciones meteorológicas, el presidente Ferdinand Marcos Jr. ordenó al personal gubernamental trabajar desde casa, mientras continúan las labores de atención a las comunidades afectadas y desplazadas.




