Este domingo se conmemoró el 81 aniversario del bombardeo atómico de Nagasaki, ocurrido el 9 de agosto de 1945, apenas tres días después del ataque contra Hiroshima. Las dos ciudades japonesas fueron destruidas por bombas atómicas lanzadas por Estados Unidos durante los últimos días de la Segunda Guerra Mundial, dejando decenas de miles de muertos y marcando el inicio de una nueva era, caracterizada por la amenaza de las armas nucleares.
Durante la ceremonia en Nagasaki, se recordó a las víctimas y se renovó el llamado a evitar que una tragedia similar vuelva a ocurrir. La conmemoración también se realizó en medio del debate sobre el papel de las armas nucleares y la política de defensa de Japón, cuyo gobierno analiza fortalecer sus capacidades militares mientras persisten las preocupaciones internacionales por el riesgo de una nueva guerra nuclear.
