Tras una reunión de emergencia celebrada en Marruecos el miércoles 5 de agosto, la FIFA admitió sus equivocaciones y ofreció disculpas formales al Consejo y asociaciones miembro por la polémica gestión del plan de inversión privada y respaldó a Gianni Infantino como presidente, mientras que la UEFA reafirmó su boicot contra el organismo.
La FIFA se une ante el rechazo internacional
A través de un comunicado, el máximo rector del futbol internacional confirmó que el proyecto FIFA Forward Enterprise quedó descartado por completo. Y en un esfuerzo por proyectar unidad ante la crisis, la alta dirigencia, incluido el secretario general Mattias Grafström, quien días antes había criticado la situación, reafirmó su pleno apoyo al Gianni Infantino y advirtieron que no tolerarán más ataques a su integridad.
A pesar de que los dirigentes calmaron las aguas dentro de la organización, desde el exterior se mantiene la presión. La asociación de Ligas Europeas exigió una profunda reforma de gobernanza, pues calificaron las decisiones de la FIFA como "unilaterales y disruptivas", incluso amenazaron con bloquear la creación de nuevos torneos o una posible expansión del Mundial a 64 equipos para 2030.
El boicot de la UEFA se mantiene en pie
Por otro lado, la UEFA y la Concacaf manifestaron su decepción por las prioridades del organismo. Además, la confederación europea reafirmó su postura en contra del máximo dirigente y aseguran que el boicot en contra de la FIFA se mantiene.
Esta postura, que consiste en no participar en ninguna de las competencias organizadas por la entidad, continúa luego de que la confederación asegurara que no se cumplieron sus condiciones, incluidas garantías de que no se presentarán propuestas similares de nuevo, y dice que aún no tiene confianza en el liderazgo de Infantino.
Se complican las elecciones presidenciales
Sumado al descontento europeo, la FIFA tuvo que desmentir el ofrecimiento de la sede de la final del Mundial 2030 a Marruecos a cambio de votos para su reelección. Con este tenso panorama, Infantino llegará muy cuestionado a las elecciones de marzo, donde buscará su cuarto y último mandato.
