El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, se dijo decepcionado con la fiscal de Washington, Jeanine Pirro, por retirar los cargos a las tres personas señaladas como responsables de alterar el agua de la Piscina Reflectante del Monumento a Lincoln, ubicada en la Explanada Nacional.
De acuerdo con Pirro, los detenidos no habrían sido los responsables de dañar el estado del estanque, sino que el problema radica en el contratista al que se le pagó para renovar el punto histórico estadounidense.
Pese a las declaraciones de la fiscal, Trump, mediante su red Truth Social, declaró que, aunque la empresa responsable de la renovación tiene algo de culpa, la mayoría de los daños fueron provocados por actos de vandalismo.
Hasta el momento, las autoridades de Washington se encuentran investigando el caso para esclarecer los hechos y deslindar responsabilidades.
A su vez, el mandatario norteamericano anunció este lunes que ya hay un equipo de trabajo listo para reparar la emblemática piscina, la cual podría estar abierta al público en general dentro de las próximas dos semanas.
