El presidente de España, Pedro Sánchez, declaró el fin de la emergencia nacional tras lograr la estabilización de los devastadores incendios registrados en Madrid y Ávila, catalogados como los más graves en la historia del país. En un comunicado desde la provincia de Ávila, el mandatario transmitió tranquilidad a la población, aunque precisó que la Unidad Militar de Emergencias se mantendrá en alerta preventiva. Asimismo, instó a no bajar la guardia en las labores de enfriamiento del terreno y aprovechó la ocasión para convocar a la oposición a un pacto de Estado frente a la emergencia climática.
En su mensaje, el jefe del Ejecutivo reconoció la labor de las brigadas operativas en primera línea, subrayando que la magnitud del fuego exigió el máximo despliegue de sus capacidades. No obstante, hizo un llamado a la ciudadanía a extremar precauciones ante las olas de calor sin precedentes que aún azotan a varias regiones. Aunque las altas temperaturas continuarán en el corto plazo, los pronósticos prevén que el mes de agosto traiga consigo fuertes tormentas y granizadas que ayuden a mitigar de forma definitiva la situación.
