Al menos 57 personas fueron encontradas sin vida en las costas de la ciudad de Ceuta, España, luego de que el gobierno español reportara el ingreso ilegal de más de 49 mil migrantes desde territorio marroquí.
Ante la situación, el presidente de Ceuta, Juan José Vives, informó que los fallecidos presentaban signos de ahogamiento al intentar cruzar la franja fronteriza por el mar.
Ante la magnitud de la emergencia, equipos de rescate mantienen labores de búsqueda en distintos puntos del litoral para localizar a posibles sobrevivientes o más víctimas.
Por su parte, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, viajó a Ceuta para supervisar la atención de la crisis y reiteró que su administración utilizará todos los recursos disponibles para combatir a las mafias dedicadas al tráfico de personas y reforzar la seguridad en la ciudad autónoma.
El mandatario también destacó la importancia de mantener la coordinación con Marruecos para agilizar las deportaciones y contener el flujo migratorio, aunque reconoció que lo sucedido en su zona afiliada no tiene precedentes, por lo que deben actuar de manera urgente.
La crisis en Ceuta ha intensificado el debate sobre las políticas migratorias en Europa y la necesidad de fortalecer la cooperación internacional para atender este fenómeno.
