La reciente implementación de la nueva normativa de motores híbridos en la Fórmula 1, que divide la entrega de energía en partes iguales entre la combustión y la electricidad, ha desatado fuertes críticas durante toda la campaña y la FIA ya aceptó el error que cometieron al hacer los cambios.
No solo la afición presentó inconformidades ante la nueva reglamentación, por el lado de los pilotos también generó gran malestar que aumentó en el circuito de Spa-Francorchamps del Gran Premio de Bélgica, donde la gestión de las baterías los obligó a tomar las curvas más rápidas muy por debajo del límite de sus monoplazas.
Frente a esta molestia por parte de audiencia y pilotos, el presidente de la FIA, Mohammed Ben Sulayem, habló al respecto previo al Gran Premio de Hungría para abordar la polémica que más ha dado de que hablar en la máxima categoría del automovilismo.
"Nosotros también cometemos errores y existen lagunas legales", confesó el directivo emiratí al medio sueco Viaplay. Además, aseguró que la Federación ya tiene en cuenta todas las quejas para corregir el rumbo.
Sin embargo, destacó que no todo es negativo, pues la competitividad en pista entre los equipos ha mejorado en comparación con el inicio del año, gracias a que la FIA ha tomado en cuenta las críticas de la audiencia y los corredores para hacer pequeños ajustes en el reglamento.
Ben Sulayem también aclaró que las soluciones no pueden llegar de manera unilateral por decisión del organismo y cualquier ajuste requiere el respaldo de al menos cuatro de los seis proveedores de motores, así como también deberán de tener el consenso de las escuderías para mantener la justicia deportiva.
De cara al nuevo Pacto de la Concordia que entrará en vigor a partir de 2031, el presidente no descartó el anhelado regreso de los motores V8. Para el desarrollo de los futuros motores, la FIA ha establecido objetivos principales para mejorar la F1, como el recuperar el icónico sonido para mejorar la experiencia de los aficionados.
Otra de las principales mejoras será darle prioridad a la simplicidad mecánica y ayudar al ahorro de costos. Además, buscan garantizar un 100% de durabilidad al utilizar combustibles sostenibles.
"Al final, no se trata de mí ni de los equipos. Los pilotos son quienes conducen los coches", concluyó Ben Sulayem para reafirmar la intención de centrar el futuro de la Fórmula 1 en sus verdaderos protagonistas: los pilotos.
