El cauce del Río Bravo comenzó a volver a la normalidad este lunes al descender su nivel a 1.75 metros, marcando el fin de la crecida de agua registrada durante el fin de semana. El titular de la CILA, Ramón Meza, informó que la corriente alcanzó su punto más alto la tarde del domingo con 5.6 metros de altura, tras las intensas lluvias ocurridas en Acuña y Piedras Negras. Aunque la avenida de agua obligó al cierre preventivo de zonas recreativas y del Bulevar Colosio cerca de los puentes internacionales, el flujo de la corriente cedió más rápido de lo previsto y sin superar los pronósticos de riesgo.
Con el regreso del río a sus niveles habituales, el temporal dejó un importante beneficio para la región al lograr la recuperación de los principales embalses internacionales de la frontera. Gracias a los escurrimientos recibidos durante estos cuatro días, la presa La Amistad logró duplicar su almacenamiento al pasar de un crítico 12% registrado el mes pasado a un 23% de su capacidad. De igual forma, la presa Falcón alcanzó un 20% de su nivel, otorgando un respiro significativo para el abastecimiento de agua en la franja fronteriza tras el paso del fenómeno meteorológico.
