Al menos seis personas murieron, 32 resultaron heridas y alrededor de 300 quedaron damnificadas tras dos sismos de magnitud 5.1 y 3.7 registrados la noche del sábado en la región central de Perú.
De acuerdo con el primer ministro, Luis Arroyo, los movimientos telúricos destruyeron 48 viviendas y dañaron más de 250, principalmente en la provincia de Chupaca y el distrito de Chongos Bajo, donde continúan las labores de rescate y evaluación de daños.
El Instituto Geofísico de Perú informó que el sismo principal tuvo una profundidad de 24 kilómetros, lo que provocó un fuerte sacudimiento que afectó principalmente construcciones de adobe.
Entre los daños también se reportó el colapso parcial de la iglesia Santiago, edificada en el siglo XVI, así como la caída de la histórica Cani Cruz, con más de 400 años de antigüedad.
Ante la emergencia, el Gobierno de Perú anunció que declarará el estado de emergencia en las zonas afectadas para agilizar la atención a la población y las labores de recuperación.
