Luego de que Gianni Infantino anunciara su intención de reelegirse como presidente de la FIFA para extender su mandato hasta el año 2031, diversas federaciones pertenecientes a la UEFA quieren impedir que esto suceda y ya analizan perfiles para disputarle el puesto en las elecciones de 2027.
La tensión entre el organismo del futbol europeo y el internacional creció durante la justa mundialista, luego de que la prensa internacional reportara que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, realizó una llamada directa a Infantino para influir en la suspensión de la tarjeta roja para Folarin Balogun y que pudiera jugar frente a Bélgica.
Aunque el dirigente suizo aseguró que la decisión fue tomada de manera independiente por un comité disciplinario, la UEFA emitió un duro comunicado en el que mencionan que con esta decisión se “cruzó una línea peligrosa”.
Tras el descontento entre ambos organismos, el periodista Ben Jacobs de talkSPORT reporta que varias federaciones europeas comenzaron la búsqueda de un contendiente a la presidencia de la FIFA para impedir que Infantino sea reelegido.
El candidato ideal sería el actual presidente de la UEFA, Aleksander Ceferin, aunque según el reporte del medio el esloveno prefiere mantener su cargo actual y no está interesado en asumir el cargo del futbol internacional.
Otro perfil que agrada en países como Polonia y Bélgica es Nasser Al-Khelaifi, presidente del PSG, pero tampoco tiene interés en postularse. Por este motivo, las federaciones de España, Alemania y algunas naciones nórdicas consideran impulsar como candidato a Dariusz Mioduski, propietario del Legia Varsovia.
Sin embargo, el reto será muy complicado para UEFA, pues Gianni Infantino tiene el respaldo por completo por parte de las confederaciones de África (CAF), Asia (AFC) y Concacaf, gracias a sus proyectos como el Mundial de Clubes y la posible expansión del torneo de selecciones a 64 participantes.
El próximo 18 de noviembre de 2026 será la fecha límite que se tendrá para presentar las candidaturas de manera oficial, por lo que la UEFA tiene poco tiempo para elegir y presentar a un líder capaz de conseguir los votos necesarios para tomar el puesto de presidente del máximo organismo del futbol internacional.
